Los clientes llegan. Lo que se pierde es lo que pasa después: el mensaje que se contesta a los dos días, el presupuesto que nadie vuelve a mencionar, la cita que se olvida. Ahí es donde entramos.
Por dónde se va el dinero
Cambia el sector y cambian los nombres, pero el patrón es siempre el mismo. No hace falta vender más: hace falta dejar de perder lo que ya entra.
El primer mensaje tarda horas o días en contestarse. Quien pregunta ya ha escrito a tres competidores más y se queda con el primero que responde.
El presupuesto se envía y ahí muere. Nadie insiste, nadie recuerda, y el cliente interesado se enfría sin haber dicho nunca que no.
Horas de trabajo en tareas que se repiten igual cada día: copiar datos, confirmar citas, montar documentos, contestar lo mismo por décima vez.
Contenido publicado a ratos, sin constancia, y sin saber cuál de esas publicaciones acabó trayendo un cliente que pagó.
Nuestros playbooks
Para cada uno de estos sectores tenemos documentado dónde está la fuga, qué se automatiza y en qué orden. Abre el tuyo y verás de qué estamos hablando.
Cómo trabajamos
Nadie cambia su negocio entero de golpe. Se empieza por la fuga más grande y más fácil de tapar, se ve el resultado, y con eso se financia lo siguiente.
Lo que se puede poner en marcha ya y se nota inmediatamente.
Ordenar por dentro para que lo anterior no dependa de nadie.
Cuando la base funciona, se escala con datos en la mano.
Producto propio
Atiende los mensajes directos de Instagram como lo haría una persona de tu equipo: pregunta lo que hay que preguntar, filtra a quien no encaja y te avisa cuando alguien está listo para hablar de dinero.
Cómo lo hacemos
Trabajamos conforme al RGPD y la LOPDGDD en España, y a la LFPDPPP en México. Consentimiento explícito, finalidad clara y derecho a borrado desde el primer día.
En salud respetamos la normativa específica de historia clínica y publicidad sanitaria. Lo que no se puede automatizar, no se automatiza.
Todo lo que montamos se puede pausar, revisar y corregir. Tú ves cada conversación y entras cuando quieras.
No te pedimos cambiar de herramientas. Nos conectamos a tu agenda, tu CRM y tus canales actuales.
Siguiente paso
Una llamada de treinta minutos. Miramos cómo entran hoy tus clientes, dónde se caen y qué se puede tapar en dos semanas. Si no vemos margen, te lo decimos.